Resistencia, Chaco
Smoke
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| Familia atacada por otra al socorrer a un joven de una paliza |
| Miércoles, 18 de Enero de 2012 09:41 |
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Una familia comerciante del barrio 50 Viviendas de Margarita Belén, atravesó un duro momento, cuando salieron a socorrer a un joven que era agredido por nueve personas del lugar -y “con antecedentes penales”-.
Mario Pereyra rescató de la golpiza a Alcides Rodolfo Romero Trangoni, y ambos alcanzaron a refugiarse en el domicilio del primero, lo que despertó la ira de los supuestos agresores, quienes decidieron sitiar la cuadra, invadir la propiedad privada, causar destrozos y hasta se enfrentaron con la policía. Las víctimas temen por las amenazas recibidas durante el incidente que se extendió por seis horas. El hecho sucedió el sábado cerca de las 11.15 y obligó la intervención del personal de infantería policial, ante el desborde sufrido por los efectivos de Margarita Belén y Colonia Benítez, quienes no pudieron controlar la situación. No es la primera vez, que sucede este tipo de ataques “hacia cualquier vecino, y esta vez nos tocó a nosotros”, señaló María Beatriz Blanco, DNI 17.639.637, esposa de Pereyra, el que no dudó en ayudar a ese muchacho de 22 años que estaba en peligro de ser molido a palos por la familia Cabañas. “Todos tienen antecedentes penales y hasta causa de homicidios”, aclaró Alcides Rodolfo Romero Trangoni, DNI 34.239.184, el mismo que halló refugio en esa casa, donde también funciona una verdulería, propiedad que no respetaron los supuestos agresores, arrasando con todo lo que hallaban en el lugar. “Entraron y me rompieron todo, me amenazaron a mí y mis nietas, menores de edad y mis hijas, juraron que las violarían y tengo miedo porque sé que lo harán”, advirtió la madre y abuela, sin poder contener el llanto, por el traumático momento que padecieron en su propio hogar. El primer hecho El viernes, Roxana Mabel Máxima Méndez, DNI 36.613.160, estaba muy cerca del domicilio de Pereyra, pero acompañada por una amiga. Allí habría sido divisada por una de las hijas de la familia acusada y ésta no dudó en buscar a su padre, según denunció la agredida, quien dijo tener “miedo porque lo que dicen lo hacen”. En su relato, mencionó a “Miguel Cabañas, quien es sereno de la Municipalidad, y me empezó a gritar y decirme barbaridades”. Y me amenazó: “A vos también te voy a matar si seguís jodiendo”. La chica fue agredida en su brazo derecho y parte de la espalda con una cadena de moto y también fueron los vecinos que impidieron que las heridas no fuesen mayores. El día de furia Fue Blanco quien se percató el sábado de que el chico conocido de la familia, estaba siendo “golpeado por Miguel Cabañas y de repente aparecieron sus hijos Elvio, Miguel, Diego, Leandro, Cristian y un tal ‘Chuqui’ y otros tres hijos más que no sé cómo se llaman, pero todos agredieron a Alcides y su amigo”. “Fue mi marido a separarlos para que no sigan con esa violencia y tuvieron que correr hasta la casa porque si no lo iban a lastimar y logramos trabar las puertas, pero rompieron la de la frutería y se ganaron a la casa, porque está al lado, y nos amenazaron con violar a mis hijas y nietas”, expresó la mujer, quien además, debió soportar las roturas provocadas por los violentos hermanos. Aseguró que se día “llevaban cuchillos y siempre están armados, pero la policía no hace nada” y ese día “era una guerra campal”. Según, los damnificados, luego de seis horas de tensión, donde literalmente la cuadra donde viven Blanco y Pereyra, fue sitiada por Cabañas padre y sus hijos, “no dejaban pasar a nadie y hasta la policía de Margarita Belén, cuando llegaron al lugar, dieron marcha atrás y se fueron”. Vecinos intentaron aproximarse a las inmediaciones para ayudar a los que eran rehenes de un día de furia y descontrol, “pero nadie quiere meterse porque todos tenemos miedo”, añadió la comerciante. “Madre, padre e hijos con palos y cuchillos atacaron al pibe, y ya no se puede vivir así, los cruzás y por mirarlos ya se ponen agresivos”. Desde la comisaría del pueblo, distante a 18 kilómetros de la capital chaqueña, tuvieron que convocar a la infantería de Resistencia, grupo que pudo reducirlos y aprehenderlos, aunque el domingo, todos habían conseguido su libertad, por orden de Lilián Beatriz Irala, a cargo de la fiscalía número 10. Finalmente, remarcó Blanco, que “el jefe Pícolli de la comisaría (Margarita Belén) no puede hacer nada porque, él me dijo que está atado de pies y manos”. Fuente: Diario Norte |