|

26°
Resistencia, Chaco
Clear
Rebrota la endemia chagásica en Chaco Imprimir E-mail
Viernes, 17 de Febrero de 2012 09:45
b_250_200_16777215_0___images_FOTOS_N_nunez_rolando_-_02.jpgpor Rolando Núñez
El Chagas está fuera de control; sin embargo, el Ministro de Salud repite y diviniza que la endemia chagásica no es generalizada, que no está descontrolada y que en ningún momento se detuvieron las actividades preventivas en todas las localidades y parajes del Chaco.
Las críticas que frecuentemente recibe sobre este tema fueron calificadas como difamatorias por Baquero, apoyándose para ello en los lineamientos de la OMS y de la OPS. A partir de allí trató de convencer a la opinión pública que el Programa Provincial de Chagas funciona bien en el marco del Plan Nacional Argentina sin Chagas, con lo cual el Ministro directamente recurrió a la mentira en un tema tan delicado como es el Chagas.

Benditas OMS y OPS


La OMS nuevamente quedó en evidencia, en su rostro más burocrático e irresponsable, cuando difundió el documento sobre la reducción del impacto de las enfermedades tropicales no atendidas, en particular el Mal de Chagas. Amplios sectores de la comunidad científica y los expertos coincidieron en que no podía ser seria la propuesta que formuló la OMS relacionada con el control y eliminación de la enfermedad de Chagas para el 2015, al que recurrió Baquero para descalificar las críticas. La OMS comprometió que en tres años se eliminaría la trasmisión por vectores domiciliados en todo el continente americano. El discurso pretendió ignorar la existencia de los pacientes crónicos, que constituyen la abrumadora mayoría de los infestados con trypanosoma cruzi a nivel local, regional y mundial.

Esta no ha sido la primera vez que la OMS efectúa planteamientos irreales e irresponsables sobre el manejo del Chagas. En julio del 2007 realizó un anuncio público, muy difundido en el plano internacional, proponiendo el lanzamiento de la Red Global par el combate y eliminación del Mal de Chagas para el año 2010. Este compromiso nunca se concretó. Los propios funcionarios de la OMS en Ginebra saben que la enfermedad de Chagas está lejos de ser controlada. Son concientes de que la erradicación es muy difícil debido al carácter zoonótico de esta parasitosis.

A pesar de los planteos irreales e irresponsables de la OMS, los ministros de salud repiten discursos que no son realistas y que no son sinceros. Se comportan como bobos o como criaturas colonizadas en sus pensamientos por la OMS, porque conviene a los gobiernos. No obstante ello, las atrocidades vienen siendo denunciadas por un grupo importante de investigadores que publican sus opiniones en las revistas especializadas, a través de las cuales efectúan sus evaluaciones críticas contra el funcionamiento de la OMS y de los sistemas sanitarios de esta región, especialmente de los países que integran el Cono Sur, en los que destacan la falta de continuidad de los programas, de los efectos nocivos de la descentralización de los mismos y la creciente resistencia de las vinchucas a los insecticidas.

Ministerio de Salud de la Nación
¿Intentaría explicar Baquero por qué el Ministerio de Salud de la Nación declaró en re-emergencia de trasmisión vectorial a 7 provincias argentinas, entre las que se destaca el Chaco?

Es evidente que el Ministro quedó atrapado en sus propios desmentidos y en sus reiteradas descalificaciones y contradiciones. Quedó al descubierto. Esto, que sería interesante sincerar en cualquier gobierno, en realidad no tiene importancia porque se trata de la existencia de miles y miles de enfermos que no reciben la asistencia sanitaria apropiada y de otros miles y miles de chaqueños que pronto van a contraer el Mal de Chagas como consecuencia de habitar una región calificada como área con altas infestaciones por trypanosoma infenstans, dado que se discontinuaron los programas preventivos, de control, de vigilancia y los rociamientos con insecticidas, que es lo mismo que decir que perdimos la oportunidad de establecer un corte en la trasmisión del parásito por vía vectorial.

El Ministro Baquero usualmente desmiente, aunque no difunde verdades. Repite que la endemia chagásica no es generalizada, ni descontrolada, con lo cual no toma conciencia de que el control de la trasmisión del parásito es también un asunto ético, de alto contenido humano y civilizatorio. No es conciente o no se responzabiliza de las consecuencias de su propia gestión cuando se condena a los pacientes desconocidos y a los enfermos sometidos a tratamiento inconclusos, expuestos a reinfectarse porque vuelven al mismo rancho/nido de la vinchuca. Esquiva pronunciarse sobre el rebrote de la endemia.

Informe reservado en poder del gobierno

El gobierno chaqueño recibió un esclarecedor informe reservado para efectores de salud, autoridades médicas, sanitarias y autoridades municipales. En este trabajo se destacó que uno de cada tres chaqueños que tenían entre 55 y 61 años de edad estaba infestado de T. cruzi entre los años 1971 y 1976, lo que significaba un 37% de la población. También se expusieron los resultados de los estudios obligatorios para Chagas que se hicieron en todos los varones chaqueños de 18 y 20 años, al revisarlos para hacer el servicio militar durante los años 1971/1976, estableciendo un alto porcentaje de infestados. Finalizó el informe señalando que en la actualidad existen 150 mil personas entre 50/70 años de edad, por lo que suponían que un tercio de ellos, o sea 50 mil personas, son potenciales infestados de T. cruzi. Plantearon que resultaba imprescindible que se comience a organizar el censo provincial de infestados porque el Chaco puede y debe hacerlo. La respuesta del gobierno siempre ha estado a cargo del Baquero, que viene exponiendo posiciones desaliñadas e inconsistentes en una cuestión de extrema gravedad social y sanitaria.

Área de alta infestación

El norte argentino es una amplia región con altas infestaciones por trypanosoma cruzi. En este esquema, Chaco se destaca y puntea el lote de la mayor tasa de infestación a pesar de que en el curso de la última década se han invertido millones de pesos en burocracia institucional y sanitaria, mientras se destinaban pocos recursos para financiar programas efectivos de control y de vigilancia entomológica casa por casa, o sea en el 100% del territorio con la endemia.

Este punto es muy delicado porque la deformación de los programas de control de la endemia no solamente opera por la extraordinaria deshumanización y desorganización del sistema sanitario, sino también por la presión de los intereses de las empresas farmacéuticas, que auspician el tratamiento anti-parasítico en lugar de atacar las causas socio ecológicas que generan la infección y la necesidad del tratamiento. Es vital insistir en la obligación del sistema de lograr el corte de la trasmisión, que tiene que ser un hecho real y objetivo, o sea certificado, y no formar parte del discurso efectista y oportunista del ministro o del gobierno de turno. Todo esto demanda la consolidación de los programas y la plenitud de la etapa epidemiológica, con la participación directa y activa de la comunidad porque las vinchucas anidan en los ranchos, que son ámbitos insalubres por las condiciones socio-económicas de sus moradores. Los que contrajeron el Mal de Chagas, en primer término, son enfermos de pobreza. Es imposible una vida sana en un rancho con vinchuca. El Mal de Chagas no se arregla con medicinas; se agrava cuando el sistema social y sanitario público funciona mal.

Rolando Núñez
Coordinador Centro Nelson Mandela
 

Escribir un comentario