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Miércoles, 01 de Febrero de 2012 01:01 |
por Nancy Sotelo Hace pocos días tomó estado público una denuncia, en la misma, una mujer que se desempeña como becada en la Secretaria de Derechos Humanos de la provincia del Chaco manifiesta haber sido víctima de acoso sexual responsabilizando como autor de esta violencia a Beto Romero, un trabajador de esa Secretaria.
Este individuo sería su supervisor de tareas y además de acosarla permanentemente la habría presionado ante la posibilidad de incorporarla en los pases a planta. La importancia del caso es en primer término la indefensión de la joven, ya que la denuncia fue realizada el pasado mes de agosto del año 2011 y ha sido necesario que llegue a los medios de comunicación masiva para que el propio Secretario de Derechos Humanos se pronuncie al respecto. La violencia sexual, como la definen las especialistas, es una violación de los derechos humanos ya que este tipo de violencia perpetua el estereotipo de roles de género que niega la dignidad humana de las mujeres. El acoso sexual es una de las experiencias más degradantes que una mujer pueda sufrir, y en este contexto denunciado por la jóven hablamos de un hecho de acoso sexual, laboral y de violencia institucional claramente definidos en el Art.6 de la ley Nacional 26.485 de Protección Integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia hacia las Mujeres. Ante esta situación el Secretario de DDHH José Luis Valenzuela ha declarado que el hecho es confuso por que al momento de ocurrido, la Dirección de la Mujer estaba a cargo de la actual Ministra Beatriz Bogado quien nada hizo para contener a la víctima. Este caso demuestra, una vez más, la falta de sensibilidad e idoneidad de ciertos funcionari@s. Valenzuela con sus dichos, Beatriz Bogado con sus silencios…ambos funcionarios de un estado que deja a la deriva a las mujeres víctimas de violencia. Mientras las responsabilidades se evaden, la realidad desnuda la ausencia de voluntad política para crear un organismo donde las víctimas acudan y sean responsablemente atendidas, por ley 6670 debe crearse la Oficina de atención para Mujeres víctimas de violencia, un organismo para la protección de los derechos y de las libertades individuales de las mujeres, donde se de respuesta efectiva ante violaciones hacia los derechos humanos; una respuesta idónea resulta indispensable para que las mujeres víctimas de la violencia cuenten con un recurso ante los hechos sufridos. Nancy Sotelo Colectivo de Mujeres Juana Azurduy |