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Jueves, 11 de Marzo de 2010 00:12 |
 A pesar que una ordenanza municipal habilitó a la empresa Pierrette a funcionar hasta que se instale las lagunas de oxidación, actualmente continúa funcionando. La habilitación transitoria la otorgó Elda Pértile, cuando era intendenta, y la definitiva, Rafael González.
El geriátrico Pierrette, ubicado en avenida Urquiza 2700 está en plena violación de ordenanzas municipales vigentes ya que se encuentra ubicado a sólo 120 metros de una laguna de oxidación de la ciudad, cuando la restricción en estos casos es de al menos 250 metros de distancia entre la obra para tratar aguas cloacales de una zona habitada.
Así se desprende de los datos que diferentes fuentes y documentales aportaron a la fiscalía Federal, en una denuncia que se originó por medio del hijo de una anciana afiliada al Pami. Esta mujer hace días recibió la mala nueva de que el geriátrico en el que estaba le rescindió el contrato a la obra social nacional por falta de pago y su traslado sería inminente hacia el geriátrico cuestionado.
La irregularidad en esta institución data desde sus inicios. Desde su habilitación la existencia del geriátrico tenía fecha de caducidad. El 8 de septiembre de 1993, la intendenta de Resistencia y también presidenta del Concejo Deliberante, Elda Pértile, otorgó al geriátrico Pierrette a través de la resolución 825 la habilitación de uso “condicionado”.
debido a que se sabía que próximamente se iba a construir una laguna de oxidación a pocos metros del lugar. Esto recordando que la ordenanza 1978 firmada en 1991 autorizó la instalación de ese emprendimiento por el lapso de 10 años aclarando que por la contaminación que producen se deberá restringir el uso de las tierras aledañas “a un radio de 500 metros, para las lagunas anaeróbicas y 250 metros para el caso de las facultativas”.
En este sentido Pértile consideró que su actividad deberá cesar “indefectiblemente” una vez instalado ese emprendimiento “no pudiendo interponerse recurso alguno dado el alto grado de contaminación que dichas lagunas generan”. Así, la actual diputada provincial del PJ dio el visto bueno para que se emplace un emprendimiento con el difícil condicionante de abandonar, o al menos dejar de atender a ancianos en ese local, una vez que comience el bombeo de residuos cloacales hacia el sector de su tratamiento.
Dos años después de su habilitación condicional, se instalaron las lagunas de oxidación en la zona sur de la ciudad. A pesar de que la habilitación firmada por Pértile era clara, el geriátrico continuó con la atención a personas de la tercera edad.
Definitivo En 1996, y tras un pedido del dueño de la empresa, Eduardo González Corcía, el intendente municipal de ese entonces, Rafael González, y su secretaría de Obras y Servicios Públicos, Cristina Magnano, otorgaron la habilitación definitiva del geriátrico atento a que la Dirección General de Planeamiento Urbano y la Asesoría Letrada encuadró la situación del emprendimiento estaba instalado con una distancia mayor a los 250 metros establecidos en la ordenanza 1978. Cinco años después y a pesar de que para 2001 las lagunas de oxidación deberían haberse reubicados, hasta la fecha las mismas continúan allí.
En este marco y tras la denuncia en febrero de este año de Basilio Cipettini, quien mostró su rechazo ante el posible traslado de su madre hacia ese geriátrico por estar “próximo a grandes focos de contaminación”, el fiscal Federal Subrogante, Gustavo Corregido, pidió a Gendarmería un relevamiento para constatar si la distancia de la empresa cumple con la normativa municipal. Los datos periciales realizados por la dirección de Policía Científica confirmaron que el emprendimiento está a sólo 120 metros de las lagunas de oxidación, 130 metros menos de lo que establece la normativa. Fuente: El Diario de la Región
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