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Martes, 09 de Marzo de 2010 21:44 |
 Un grupo de vecinos de la localidad de La Escondida acompañados del concejal Alberto Caballero, mantuvieron una reunión con el titular de la Legislatura, Juan José Bergia, y plantearon su preocupación por la presunta contaminación que produce la fábrica de tanino en esa zona. Requirieron un seguimiento del impacto ambiental y las consecuencias sobre la salud de la población.
El presidente Bergia escuchó el planteo e hizo el compromiso de gestionar ante autoridades provinciales y ante el propio gobernador de la provincia un encuentro con los vecinos para que los reciba y se pueda iniciar un camino de solución para esa comunidad; y también se comprometió a continuar con el seguimiento de esta problemática desde la Cámara de Diputados. Participaron de la reunión María Inés Navarro, la doctora María Magdalena Enrique, Luis Angel Acevedo, María Montenegro, Marcos Martínez, Elida Santa Cruz, Juan Carlos Escobar, Marta Maciel, Beatriz Manrique, Diana Romero y Miriam Acosta. Juan Carlos Escobar fue el vocero del grupo de vecinos autoconvocados que se llegaron desde La Escondida y precisó que “desde hace tiempo hemos estado visitando una serie de organismos estatales acerca de la problemática que sufre nuestra comunidad y que tiene relación con el cuidado del medio ambiente” y sostuvo que “queremos cuidar la salud de nuestra comunidad”, principalmente, de las “generaciones futuras” ya que consideró “hay un descuido, hay una desorganización, no hay control” respecto de funcionamiento que hoy están observando por parte de la fábrica allí instalada puntualizaron. “Fuimos prudente durante mucho tiempo, acerca de lo que produce esta empresa en La Escondida” pero aclaró “no es que estamos en contra de lo que pueda llegar a producir, hoy, mañana, o en el futuro, lo que si queremos es que se cumplan con las normas establecidas para su control y funcionamiento” detalló. Aseveró “hoy día tenemos graves problemas de salud en la población”, al haberse afectado el medio ambiente, ya que “no se cuida el suelo, el subsuelo”, y por eso recurrieron a todos los organismo estatales que tienen competencia en relación con este problema en la provincia pero lamentó “hasta ahora lamentablemente muy poco son los resultados que hemos encontrado”. Escobar recordó que la fábrica allí instalada en sus comienzos, en sus orígenes, “era una fabrica que producía tanino vegetal, pero hace un tiempo, aproximadamente 10 años, esto fue cambiando, y con el tiempo, aparecieron nuevas tecnologías, y ya es una fábrica más química que vegetal, y justamente este tipo de contaminantes perjudican la salud de la gente que vive allí” argumentó. Recordaron también que el tema fue planteado el año pasado ante los diputados de la comisión de Derechos Humanos de la Legislatura provincial y se aprobaron varias resoluciones, pedidos de informes, a distintos organismos: al hospital, al área de medio ambiente, y desde esa comisión se decidió se haga un seguimiento del impacto ambiental y “esto es lo que vinimos a pedirle al actual presidente Bergia que continúe con esa decisión y que nos ayude a concretar en la práctica porque desde el año pasado que estamos haciendo gestiones y nosotros no hemos mejorado nuestra calidad de vida, tenemos problemas de salud, vemos en la vida cotidiana casos de cánceres en los obreros, en otras personas y por eso estamos muy preocupados, por nosotros, por las generaciones futuras y queremos que nos ayuden” precisó María Magdalena Enrique que además indicó que “esta situación se profundizó a partir de la explosión que hubo el año pasado en la fábrica – en octubre del año 2009 – que derivó en un gran incendio, donde corrió peligro la vida de todo el pueblo, y pudo haber explotado hasta una planta de hidrógeno allí está instalada dentro de la fábrica, y de allí comenzó nuestro trabajo por seguridad e higiene y por el tema de contaminación ambiental”, señaló.
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